Consultorio Dra Olga

Convenio con el Consultorio de la Dra Olga Rocío Huamán Prado

La IEP ST Andrew tiene un Convenio con el Consultorio de la Dra Olga Rocío Huamán Prado, especializada en todo tipo de tratamiento Pediátrico Gastroenterológico. Nuestros alumnos contarán con consultas médicas de la especialidad (Gastroenterología) en forma gratuita previa cita llamando al teléfono 958209391.

El gastroenterólogo pediátrico se ocupa de tratar a niños desde el nacimiento hasta la adolescencia. Especialistas en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del niño que afectan el aparato digestivo como el esófago, estómago, intestino delgado, intestino grueso, hígado y páncreas. Las enfermedades más frecuentes que requieren atención del gastroenterólogo pediatra son: gastritis, ulcera gástrica, duodenitis, colitis, colon irritable, diarrea crónica, alergia a la proteína a la leche de vaca, alergias alimentarias, dolor abdominal crónico, entre otras.

La Hepatología Pediátrica es la especialidad de la Pediatría que estudia las enfermedades del hígado en el lactante, niño y adolescente. Los problemas más frecuentes son:

    • Hepatitis Virales
    • Hepatitis Medicamentosa
    • Hígado graso
    • Colestasis

La nutrición pediátrica es fundamental para el correcto desarrollo físico y mental del lactante, niño y adolescente. Una alimentación inadecuada en la infancia propicia factores de riesgo como la obesidad y desnutrición.

Realizamos control Post natal, control de niño Sano de forma integral, estimulación para los niños menores de 2 años, urgencias pediátricas y emergencias.

Asumimos la responsabilidad de la evolución física, mental y emocional de los niños, en su crecimiento y desarrollo desde el nacimiento hasta la adolescencia.

El niño crece y desarrolla desde la concepción, es la unión del espermatozoide y el óvulo la que marca su inicio. Es un proceso, en condiciones normales, continuo, pero de velocidad variable según las diversas edades y las diferentes estructuras orgánicas, alcanzando su máximo crecimiento en diferentes momentos; así, por ejemplo, mientras que el cerebro crece un 90% en los primeros 5 años y los pulmones requieren 8 años para alcanzar su estructura definitiva, la altura final se logra recién al concluir la adolescencia.

Si crees que porque tu bebé o tu niño está bien alimentado, no necesita ser vacunado, estás muy equivocada.

Los menores de cinco años están propensos a sufrir de enfermedades por no contar con barreras que los protejan. Son como esponjas que pueden contraer en la guardería, nido o en el mismo barrio, virus y bacterias a través del contagio. Por eso debe tomar en cuenta las vacunas necesarias, de acuerdo a la etapa de su crecimiento.